BIOGRAFÍA
Nacida en Montelupo, lugar cercano a Florencia famoso
por su producción de cerámica, frecuentó desde su infancia los hornos y
talleres de artesanos florentinos.
A comienzos de los ochenta, en el estudio de Patrick
Hamilton practica el dibujo académico abordando el tema del desnudo en
actitud clásica y en movimiento. Poco después profundiza en el estudio
de la luz en plein air.
En el taller de Marco Lisa se siente atraída por el
uso del estuco metálico. Vuelve al modelado en barro, mientras asiste
durante dos años a la Escuela de Cerámica de Montelupo para el
aprendizaje del torno.
Mas tarde Roger Patridge le impulsa a trabajar la
piedra y el mármol, en el taller y en la cantera de Pietrasanta.
Tras la colaboración durante varios años con la
artista Frances Raynolds se inclina hacia un minimalismo y talla de la
madera con un sentido primitivista.
En 1994 hace una exposición personal de escultura en
el Museo de la Cerámica de Montelupo Florentino (Fi).
Formó parte del grupo IBERNA con el que participa en
el Concurso Internacional de Arte "Projet Uni Dufour. La obra estuvo
expuesta en el Museo de Arte y de Historia de Ginebra. Desde ese momento
su presencia ha sido constante en exposiciones individuales y colectivas
en Italia y Europa.
Desde hace unos años colabora con Pietro Bernabei,
destacado artista del Bioarte, en distintos trabajos y exposiciones.
Igualmente con Primo Biagioni escultor versátil en la expresividad y en
la técnica.
En el año 2008, con motivo de las olimpiadas, fue
seleccionada junto a otros diecisiete artistas italianos para exponer en
la ciudad prohibida, en el "Salón de Artistes Europeens de Beijing".
Desde hace poco tiempo forma parte de la "Antica
Compagnia del Paiolo" de Florencia.
En el 2009 su arte se amplía hacia el campo de la
ilustración, participando en el libro "Il grande ascoltatore" di María
Rita Montagnani.
Actualmente su interés se divide entre la pintura y
la escultura. Sus obras están entrando en una nueva dimensión
estilística donde, sin abandonar su gusto por la materia, tiende hacia
un minimalismo formal centrado en la simbología profunda del hombre.
EXPOSICIONES
Algunos comentarios críticos
GABRIELE TUROLA:
Sus obras plásticas y pictóricas alcanzan una esquematización y una simplificación que subrayan la voluntad de hacer tabla rasa -de partir de los orígenes del arte y de la historia misma de la humanidad- para tender hacia formas ancestrales que pertenecen al mundo interior.
Laura Caramelli recurre a menudo a formas simbólicas que conmueven nuestra imaginación haciéndonos asomar a los umbrales de los misterios primitivos que conciernen también al hombre contemporáneo.
Indaga en los aspectos enigmáticos del arte para buscar el equilibrio entre el yo y el
ser, entre el alma individual y el alma
universal.
MONICA SEGUI GONZALEZ:
Color, materia y textura son las claves del lenguaje artístico de Laura Caramelli en la
pintura y la escultura. En su estilo se combina lo figurativo de forma esquematizada, para adentrarse en la abstracción, y se concreta en fórmulas personales que aúnan la tradición y la
modernidad.
En sus paisajes configurados en grandes trípticos, los motivos esenciales se ordenan en formas geométricas de intenso cromatismo, predominando ritmos de repetición y contraposición que evocan la tradición clásica, a la vez que busca la expresividad con el juego contrastado de la rugosidad y planitud de la superficie pictórica.
En otras obras aflora en el tema y estilo, un influjo primitivista y expresionista en los que utiliza profusamente las texturas y el relieve buscando diferentes calidades (La Pluie I, La Pluie II, Paleolítico 2000, Danza en la caverna I y Danza en la caverna III, Las lagrimas de la luna). Esta investigación con la materia le lleva a incorporar distintos materiales en el soporte (lienzo, tabla, papel, ensamblaje de arpilleras y telas de otros usos) y en la pintura (oleo, acrílico,
minerales, arena, pasta vitrea, cuerda, tela metálica...).
La relevancia de la materia es particularmente visible en los biombos con temas de la danza, que se despojan de elementos, dejando al descubierto la estructura y enfatizando el protagonismo del color y transparencia de superficies. La seduce la magia de la pasta manejada con ímpetu en unas zonas del cuadro para luego diluirse en gamas monocordes en otras
(Explosión, reflejos de luna, prova I, rova II).
En sus búsquedas con el color trabaja la pureza de los blancos en diversas obras (la caracola, volumen I, la pluie I, Paola, busqueda de equilibrio III, equilibrio 2000);en otras, la contraposición del fondo negro y manchas rojas, o viceversa, resulta de gran fuerza expresiva (La pluie II, sin título, el condor); y muy acertados son los acordes cromáticos que logra con la degradación de las gamas frías o cálidas.
Sus últimas series sobre monocromos nos introducen en la contemplación de espacios donde valora el vacio y domina la
pureza, sencillez y elegancia de su lenguaje; el color crea el cuadro y realza su
huella, el espesor, la lisura, opacidad ó brillo, y potencia la luz . Sobre una lámina de oro, plata o
cobre, ó sobre un fondo uniforme verde, rojo azul o amarillo consigue delicadas
esfumaturas. En esta fase de reducción de la gama cromática retoma en diversos paneles el tema de la danza, presentando esquemáticas figuras aisladas en un paso de
baile, sobre los fondos de un solo color.
El carácter creativo e investigador de la artista se manifiesta igualmente en la
escultura. Una sólida formación en los hornos cerámicos de Montelupo, en las canteras de Pietrasanta y su paso por distintos talleres artesanales la llevan a explorar las posibilidades expresivas de los
materiales: el barro, la madera, la piedra, el cemento, el hierro o materiales
sintéticos. La simplificación formal, el primitivismo y la pureza del material son la base de su estilo que desde sus inicios con la terracota va despegándose de lo figurativo para culminar en la abstracción de sus últimas
obras.
JOSE MARIA LEDRADO:
…Es un espécimen raro en el
panorama artístico. Pertenece al cuadro de médicos toxicólogos que día a
día se enfrentan a las situaciones límites de pacientes para los que la
vida representa sólo un rabioso presente. La dinámica de esta profesión
empuja a un comportamiento contenido de emociones y a la imperiosa necesidad
de expresarlas. Sus ciclos personales se manifiestan en su obra con el
empleo paulatino de las formas, los materiales y los colores que la seducen.
En cada momento se siente hablada por diferentes materiales que la esperan
para ser transformados. Laura necesita de ellos, los analiza, los comprende
y los usa compenetrándose con sus técnicas de aplicación. En cada ciclo
hay un nuevo desafío, una nueva invención, un nuevo contacto con los
maestros florentinos, unas obras diferentes que transmiten lo que ella lleva
dentro.
MONICA SEGUI GONZALEZ, CRISTINA
PUIG GALINDO:
La obra de Laura Caramelli busca el
esquematismo y la simplificación, mediante un lenguaje cuyas raíces
profundizan en sus aficiones estéticas, donde lo ancestral y lo primitivo se
funden con la cultura europea. Parte de la subjetividad y el eclecticismo, y
su trayectoria tiende progresivamente hacia una mayor interiorización .En su
ambición por reunir las conquistas del arte moderno y antiguo no renuncia a
la experimentación de las técnicas tradicionales que enriquece con la
aportación de nuevos materiales empleados de forma singular y nueva. La
pasión por la pintura le lleva a explorar las posibilidades del óleo al que
une todo tipo de sustancias orgánicas e inorgánicas con un espíritu de
estudioso de la historia de la expresión artística con un carácter
universal.
De la iniciación en los hornos
cerámicos de Montelupo y en las canteras de mármol de Pietrasanta, y de su
familiaridad con la tradición artesanal de la talla en madera derivan la
obsesión por la técnica, su valoración del trabajo manual y sobre todo su
amor hacia la materia.
Técnicamente es una artista compleja
que en un mismo cuadro juega con la reducción y disolución del tema llegando, en algunos casos, a la abstracción. En su pintura se conjugan la
precisión estructural de la escultura con la expresión cromática y
matérica. Es un estilo colorista enfatizado con una ordenación geométrica.
En sus composiciones está presente la naturaleza, donde conviven el
desbordamiento expresivo con las líneas y el contraste cromático de amplias
superficies luminosas de diversa textura. Sus paisajes, concebidos a menudo
como trípticos de grandes formatos, están llenos de color, protagonista de
sus composiciones – salvo en un breve paréntesis - de experimentación
monocromática.
En la escultura persiste su ambición
por conciliar las conquistas modernas con la tradición clásica. Hay una
incesante búsqueda de las posibilidades expresivas del barro, la madera, la
piedra o el hierro. Indaga en su naturaleza simbólica que deriva de la
consistencia física de la materia, dureza, color, brillo, lisura o rugosidad.
La simplificación formal de los
volúmenes deja traslucir los sentimientos que laten en su interior, crea
tensión y dramatismo, vivifica y modela el material extrayendo de él las
emociones que pretende transmitir.